

Mashco Piro
Hermanos en aislamiento
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LA COMUNIDAD
Los llamamos hermanos porque compartimos una raíz, aunque ellos eligieron el silencio del monte. Nuestra comunidad es un equilibrio de encuentros y temores, de flechas y de protección, de aislamientos e intercambios. Cuando les hablamos desde la orilla, responden. Nos separa el ancho de un río, a veces menos…

En el año 2000 ingresaron por primera vez a nuestra comunidad y en 2007 empezaron a ser más frecuentes los avistamientos en las playas cercanas a Monte Salvado: a veces en grupos grandes con mujeres y niños, a veces solo hombres. En la comunidad tenemos un protocolo claro: cuando llegan, mujeres y niños se retiran al refugio; otros, les alcanzamos plátano, yuca o sogas desde la orilla. No nos acercamos tanto.
Los abuelos José Trigoso (DEP) y Lourdes Vargas, y otros miembros de la comunidad como Wilson Sebastián y Romel Ponciano (agentes MINCUL), lideran la respuesta de la comunidad en el caso de un encuentro con los hermanos Mashco. Algunos llaman a Romel watjiru, abuelo; otros conversan con el arco aún tenso. Usan nombres de animales: yotlotlu (nutria), kayatu (majaz), mrixi (sajino). En 2024 encontramos 58 chozas en una quebrada cercana.


Las mujeres visten pampanillas cortas con hojas de retama; los hombres se atan varias sogas en la cintura (un cinto pénico y más cintas extra que usan, por ejemplo, para sujetar una carga), pulseras de cetico y, a veces, collares de dientes de mono. Para ellos, la gente que usa ropa es peligrosa. “Ustedes los vestidos son malos”, le dijeron a Romel la primera vez. No distinguen entre madereros y comuneros: todos venimos del mismo lado del río. La desconfianza que sembraron los años de invasión maderera, la cosechamos nosotros.
Hay caminos suyos que ya conectan con Monte Salvado y Puerto Nuevo. Los mayores dicen que pisar sus huellas enferma las piernas. Quizás es una forma de decir que su mundo y el nuestro todavía no deben mezclarse. Aquí compartimos lo que sabemos, lo que hemos visto y lo que aún no entendemos.
Mashco Pirana Podcast

PODCAST
Mashco Pirana 1
“La primera vez que vi a los Mashco fue en el año 94, en la cabecera de Piedras”.
A Teodoro Sebastián no le creían que había visto a los mashco piros, hasta que en el 2000 se compró una cámara y los pudo registrar.

PODCAST
Mashco Pirana 2
“Ahí conversamos. A veces me abrazan, a veces me traen fruta a cambio de fruta o plátano”.
Romel Ponciano no solo los ha visto, ha interactuado con ellos. Y un día, para que le crean, llevó a su familia con él.

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Mashco Pirana 3
“Empezaron a poner ropa en diferentes sitios. Es una señal que te indica que no puedes pasar”.
Los Mashco Piro, cuando llegan, siempre se llevan cosas. Daker Sebastián nos cuenta lo que, a veces, dejan detrás.
CREENCIA YINE
- Sobre los encuentros con los mashco -







